¿Cuán importante es la resiliencia como herramienta para competir?

IMG_3227

Un sano desarrollo y crecimiento es el objetivo de la educación de los niños. En ese sentido, es imprescindible lograr el desarrollo de capacidades emocionales que los hagan fuertes y los doten de estrategias para enfrentarse a retos futuros y superar dificultades. Pero cómo se puede lograrlo. Resiliencia es la respuesta.

Podemos entender la resiliencia como la capacidad para superar periodos de dolor emocional y situaciones adversas. Es la fuerza que nos permite sobreponernos de los contratiempos e incluso ser fortalecido por estos. Es un tipo de fortaleza, que ayuda a afrontar diferentes situaciones y lograr el reajuste psíquico necesario que nos permita lograr de nuevo el bienestar. En suma, la resiliencia es la habilidad que tenemos para salir reforzado de una situación difícil.

Educar a nuestros niños para ser resilientes es una obligación, pues con ello garantizamos una personalidad sana y madura y el desarrollo de recursos que les permitirá gestionar con éxito su propia vida.

“Podemos y debemos educar a los pequeños para desarrollar su resiliencia. La resiliencia no es una capacidad innata, nadie nace con ella. Es una habilidad que engloba una serie de actitudes, conductas y pensamientos que van a configurar un patrón complejo de acción ante la adversidad”, explican los psicólogos.

Según ejemplifica el psicólogo deportivo José Ángel Caperán, “en la competencia es fundamental un buen manejo de la memoria para actualizar, en el presente, todas las experiencias pasadas de éxito porque, a partir de ellas, crearemos la base del rendimiento físico, técnico, táctico y psicológico en la misma”.

Así, continúa Caperán, “aunque el deportista no sea consciente, todo lo que piensa repercute en lo que siente (afectando a la respiración y tensión muscular) y, como consecuencia irremediable, afecta a lo que hace”.

“Es la triple vertiente del rendimiento deportivo que todo entrenamiento para competir debe tener en cuenta, sabiendo que siempre hemos de intervenir en el orden: primero lo que pienso, segundo lo que siento, y tercero lo que hago”, sostiene.

El especialista explica que el uso de experiencias pasadas de éxito es útil para “programar” al deportista hacia lo que quiere y puede hacer y, además, basado en una experiencia real que él mismo ha logrado. Por lo tanto, la autoconfianza se refuerza pues no estamos pidiendo algo que nunca ha hecho.

“Una remontada histórica en un ambiente estresante, un rendimiento digno en competición estando enfermo, una buena actuación deportiva mientras se lidia con un problema personal, entre otras, todas estas experiencias, correctamente analizadas e incorporado su recuerdo a un protocolo psicológico de competición, son esenciales para que el deportista relativice el estrés que se le avecina en una situación que, es probable, no alcance siquiera la dificultad que la experiencia pasada”, añade.

Caperán advierte que el cerebro es vago. Así, no quiere sufrir; por el contrario, siempre intentará engañar al deportista haciéndole creer que la presente es la situación más complicada, socavando su confianza.

Por tal, señala que si no “apuntalamos” su memoria útil en el presente, permitiéndole recordar cómo superó situaciones pasadas difíciles, la tendencia temerosa del cerebro es olvidar el pasado y centrarse en los aspectos negativos del presente buscando la evitación y el abandono.

“En la memoria siempre pesa más lo negativo que lo positivo. Si, además, el deportista ha sido educado dentro de la sobreprotección paterna (que ahora impera), “pensar primero en lo que no quiero que pase” saltará a la conciencia como un resorte”, agrega.

El experto manifiesta que “por instinto de supervivencia, damos más importancia a lo malo para anticiparnos a los peligros”. Por lo tanto, sabiendo que el deportista es inconscientemente pesimista e ineficaz en el manejo de su memoria ante el estrés, se debe entrenarlo mediante el diseño personalizado de un protocolo de actuación psicodeportiva, para que sea conscientemente eficaz hacia lo que piensa, controlar lo que siente y lo que hace.

 

Leave a Reply

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

fffffffffffff